TIEMPOS Y TIEMPO DE DIOS (36). ¿Debería un cristiano vacunarse?, ¿es seguro hacerlo?, ¿es moralmente obligatorio?

Los diferentes medios de comunicación nos informan que las vacunas contra el covid, poco a poco, van llegando a los diferentes países (valga decir, no sin grandes injusticias de por medio). Casi a la par se van publicando distinto tipo de comunicados (OMS, Ministerios de Salud de varios países, Conferencias episcopales, etc.,) para clarificar el sentido y la importancia que tiene vacunarse. Se trata de un esfuerzo por informar y promover la vacunación y, también, de contrarrestar la gran cantidad de fake news y teorías conspiratorias que recorren por todos lados, en contra de la vacunación.
En nuestro caso, la Conferencia Episcopal también ha publicado su propio comunicado. En él señala la necesidad y también la importancia de apoyar la campaña de vacunación que se realizará en el país. Ante las fake news que especialmente sugieren impedimentos de tipo ético, la Conferencia afirma que no hay impedimentos morales para el uso de las diferentes vacunas; que con las vacunas no se legitima ninguna práctica científica contraria a los principios básicos de bioética en la investigación, la práctica médica, y que tampoco hay contradicción con los principios cristianos de protección de la vida y la dignidad de todo ser humano.
Ante la seriedad de la situación provocada por el covid, el comunicado apela a la responsabilidad moral de todos para velar por el bien común, tomar todas las medidas sanitarias necesarias, promover la vacunación, y ver en ella no solo un medio efectivo de evitar los casos graves de esta enfermedad, sino un verdadero acto de amor hacia sí mismo y hacia los demás.
Hablando especialmente a los católicos, señala que no vacunarse no puede considerarse como pecado. Sí afirma la importancia de no perder de vista la responsabilidad que tenemos de cuidar el bien de la salud de todos y de proteger especialmente a los más vulnerables, a los más débiles. También al personal de salud, especialmente expuesto al contagio de esta enfermedad.
Finalmente se hace un llamado a las autoridades, a las empresas farmacéuticas y a las organizaciones internacionales que escuchen y respondan al imperativo moral de hacer accesible la vacuna y la atención de la salud a los sectores sociales más desprotegidos y a la población más vulnerable.
El comunicado está inspirado y fundamentado en dos documentos promovidos desde a Santa Sede: uno de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 21/12/20 titulado: “Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la Covid-19”; el otro es de la Comisión Vaticana Covid 19, en colaboración con la Academia Pontificia para la Vida, de fecha 29/12/20. Dicho con otras palabras, el comunicado de la Conferencia Episcopal es un planteamiento de fondo hecho con rigor y totalmente en la línea del Papa Francisco que, dirigiéndose a todas las personas de buena voluntad, ha manifestado claramente su postura sobre la pertinencia, la importancia y la necesidad de apoyar la campaña de vacunación a realizarse a nivel mundial.

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